Imagina entrar en un culto cristiano a menos de dos siglos de Cristo.
Justino Mártir nos ofrece una descripción extraordinaria.
El Domingo
Justino dice que los cristianos se reúnen el día llamado domingo.
Se leen las memorias de los Apóstoles y los escritos de los profetas.
Un dirigente da instrucción.
La congregación ora.
Se presentan pan, vino y agua.
Se ofrece la acción de gracias.
El pueblo responde Amén.
Los elementos eucarísticos se distribuyen, también por medio de los diáconos.
Una colecta ayuda a los huérfanos, las viudas, los enfermos, los presos, los forasteros y otras personas necesitadas.
Fuente Primaria
Justino Mártir, Primera Apología, capítulos 65–67 (en inglés):
https://www.newadvent.org/fathers/0126.htm
¿Qué Pensaba Justino que Era la Eucaristía?
Justino distingue explícitamente la Eucaristía del alimento ordinario y la conecta con la carne y la sangre de Jesús encarnado.
Eso no responde a todas las controversias eucarísticas posteriores.
Pero es una evidencia muy temprana de que la creencia eucarística cristiana era algo más que una comida simbólica ordinaria.
Prueba la Comparación Histórica
Toma la descripción de Justino y compárala con:
- una Misa católica;
- una Divina Liturgia ortodoxa;
- un servicio luterano;
- una Eucaristía anglicana;
- un servicio bautista;
- un servicio no denominacional moderno.
No empieces decidiendo quién gana.
Simplemente pregunta:
¿Dónde aparecen con más fuerza las continuidades estructurales y teológicas?